Durante más de 40 años, José desarrolló un camino profundamente ligado al carnaval como murguista, gran cupletero, dejando su huella en distintas etapas y compartiendo su pasión por la manifestación cultural más representativa del Uruguay. Su vínculo con este universo lo convirtió en un referente cercano para quienes compartieron escenarios, ensayos y encuentros carnavaleros.
A su vez, fue artista plástico, desarrollando una sensibilidad creativa que también expresó a través de distintas obras y propuestas visuales, siempre con una mirada personal y comprometida con el arte.
Otra de sus facetas destacadas fue la de maquillador, disciplina en la que también supo aportar talento, detalle y sensibilidad, especialmente en ámbitos vinculados al espectáculo y la expresión artística.
Además, ejerció la docencia, compartiendo conocimientos, experiencias y vocación con quienes tuvieron la oportunidad de aprender junto a él, consolidando un legado que trasciende lo artístico y alcanza también lo humano.
Su partida deja un profundo pesar entre familiares, amigos, colegas, alumnos y vecinos que hoy lo recuerdan por su calidez, su compromiso y su permanente aporte a la cultura.
José Dorta será recordado por su sensibilidad artística, su dedicación y por todo lo que supo construir a lo largo de su vida.

